27 jul. 2017

La cloaca

Lemme get dis straight.

El día en que el Presidente del Gobierno y del partido más corrupto de Europa declara como testigo sobre la financiación ilegal de dicho partido, ni una portada lleva la noticia en portada. Bueno, sólo una y en un trozo esmirriao que ni se ve.

La televisión pública nacional número 1 no pincha el directo de las declaraciones y pone a un  tío diciendo cómo hay que hacer bechamel.

El presidente del Partido más corrupto de Europa, en el cual ha estado en primera línea durante 30 años despacha todas las preguntas del abogado de la acusación popular con un "no me ocupaba de lo económico, sólo de lo político", lo que parece a todas luces una mentira bajo juramento de decir la verdad. En las redes sociales oficiales del Partido más corrupto de Europa, poco antes de que el Presidente del Partido más corrupto de Europa vaya corriendo a las cámaras oficiales a decir que ha colaborado con la Justicia, lanzan un tuit atacando al abogado de la acusación diciendo que claro, que es que es un sociata.

Una panda de fanáticos quasireligiosos hacen esto

El juez lleva el proceso deprisa y corriendo y no deja hacer doce preguntas que, no sé porque no soy hombre de leyes, pero parecen un poquito importantes. El Presidente responde con chulería y socarronería... en el JUICIO POR PUTA CORRUPCIÓN DE SU PROPIO PARTIDO.

Y al día siguiente, uno de los grandes periódicos nacionales publica esta portada.



Hemos tocado fondo y nos merecemos el fondo.


6 jun. 2017

Tres años sin escribir aquí, aunque he escrito en otros lugares. Mi ritmo ha sido irregular y aunque la compulsión de juntar palabras sigue ahí, ésta es más débil. Me oxido mientras el mundo cambia a mi alrededor, mientras encuentro otras pasiones más allá de juntar letras.

Seamos sinceros: Capa y Espada es otra época de mi vida. Soy una persona que se ancla en el pasado, en épocas más inocentes de mi vida y mantener abierto Capa y Espada es un síntoma de este empeño infantil. Yo ya no soy Scaramouche. O quizás Scaramouche ha pasado a un segundo plano, aunque sigue dentro de mí. ¿Por qué he abandonado el blog? Desidia, mayormente. Aburrimiento. Me cansé de informarme, me cansé del periodismo. Dejé de tener tanto tiempo como antes.

Hay gente que tiene álbumes de fotos, yo tengo Capa y Espada. Este blog es un recuerdo a quien fui, a una época de mi vida llena de fe en el periodismo, de inocencia y de ansia por la cultura. Un ansia que ha depuesto las armas a una vida más... "¿adulta?". No lo sé, reflexiono mientras escribo estas líneas.

Igual la llama se empezó a extinguir cuando vi que cada vez estaba más negro lo de vivir dignamente de escribir. El panorama cada vez está peor y no soy el único que pierde la ilusión. ¿Por qué estoy aquí, desempolvando este viejo álbum de fotos cuando no soy capaz ni de actualizar el nuevo? Ahora siento una sensación distinta cuando me pongo delante de la hoja en blanco: las ideas ya no bullen. Estoy oxidado. O estoy desmotivado. O las dos cosas.

Ando perdido y no sé qué rumbo tomar, o no tengo valor para dar el golpe de timón. Quizás he venido al faro donde vivió Scaramouche en busca de un poco de tierra firme, tierra del pasado. Lanzo desde lo alto este mensaje en una botella, por si queda algún lector. Pronto derrumbaré de nuevo la casa, quizás para siempre. No lo sé. ¿Seré capaz?

Igual algún día enseñaré este blog a mis nietos.

11 mar. 2014

El eco de diez años

Llegué a clase unos diez minutos antes de que empezara y en el aula sólo encontré a dos compañeras en silencio y con el rostro sombrío, sentadas sobre los pupitres. Pregunté qué había pasado.

—Ha estallado una bomba en Atocha. Dicen que ha sido ETA.

No sabía nada, ese día, el coche en el que iba al instituto tenía la radio apagada. Aún no eran las ocho.

Un compañero llegó un poco más tarde, con otro grupo. Le contamos lo sucedido y lo que sabíamos hasta ahora. Dijo una cosa muy interesante, una verdad que muchos empezábamos a sospechar.

—¿Más de 100 muertos? Eso no ha sido ETA. ETA no mata a tanta gente.

Empezamos a saber más cosas. No sólo había sido Atocha, había sido un ataque coordinado, varias mochilas explosivas. Todas en la ruta que iba desde Coslada, donde yo vivía, a Madrid.

Las clases se fueron sucediendo, los profesores fueron desfilando frente a la pizarra uno tras otro, pero todos teníamos la atención en otra parte, embriagados por un sentimiento solemne y tétrico.
Después vino el minuto de silencio en el patio. Luego el mural, con las firmas. Una chica con la que por aquel entonces estaba tonteando me dio un golpecito en el hombro. Me volví y me devolvió una sonrisa tímida, triste. Ese día vi muchas sonrisas tristes.

Intenté llamar a un amigo que solía hacer esa maldita ruta. No cogía el teléfono. Me asusté, contagiado del aire pesaroso que flotaba. Lloré. Más tarde recibí una llamada suya: no había ocurrido nada y pude soltar el aire, aliviado.

Horas después, cuando volví a casa, todo seguía siendo confuso. Mi abuela estaba triste; mi perro era el único que me recibió con alegría. Mis padres, casados cinco días antes, estaban de luna de miel en la República Dominicana. Llamaron a casa, estaban tristes y me contaron que, junto con otros españoles allí presentes, estaban pegados a la tele. Las personas del gobierno decían que era ETA, pero aquello no olía a ETA. Todos sabíamos a lo que olía y, aunque no tuviéramos datos veraces, el recuerdo de dos enormes torres cayendo volvía a menudo.

No recuerdo ningún momento concreto más de aquel día. Sólo un borrón de minutos de silencio, actos oficiales, telediarios con presentadores de semblante más serio de lo normal, movilizaciones y marchas públicas. Al día siguiente, muchos cuestionaban en voz alta la autoría de ETA. Después hubo elecciones, el gobierno cambió, hubo tensión en el panorama político. Las víctimas parecieron quedar en un segundo plano, las informaciones cambiaron de foco.

Después vino lo de Leganés. La retirada de tropas de Iraq. Guerras de noticias y columnas de opinión. En otros lugares, posiblemente, esta guerra informativa robó la atención durante mucho tiempo. En Coslada, no. En Coslada perdimos a 21 personas. No conocía a ninguna en persona, pero no fui impermeable al dolor y las historias de aquellas 21 vidas rotas resuenan todavía en mi barrio y en todos los barrios que quedaron mutilados por aquellas bombas.

Hoy habrá funerales de Estado, especiales en televisión, reconstrucciones minuto a minuto, reportajes sobre lo que ocurrió después. Y, ahogado entre todo el ruido, el vacío de 21 vidas seguirá ahí.


2 feb. 2014

Nuevo blog: Historias de una Familia

Os comenté que a raíz de la carta de mi bisabuelo, comencé a investigar el pasado de mi familia (con ayuda de unos pocos familiares) y eso llevó a la creación de un blog, al que he llamado, de manera no muy original, lo admito, Historias de una familia.

En él iré publicando todo lo que encuentre. De momento, hay una versión completa y con anotaciones de la Carta a Rosario.

26 ene. 2014

Investigando mi árbol genealógico

Editado: 27/01/2014: Estoy preparando un blog con este propósito, definitivamente. Cuando tenga un poco más de material lo haré público, aunque ya tiene colgados todos los datos de esta carta y lo poco que he contado aquí sobre Félix y Rosario.

Estoy recopilando un montón de información sobre Félix Bocos y sobre mi familia en general. Parientes míos me han animado a continuar con la búsqueda pidiendo que escriba sobre ellos, que busque más datos y entre otras cosillas, mi madre ha encontrado por su casa una postal con una foto de Félix de 1926. Original, nada de fotocopias.

La tengo guardada mientras organizo un poco la información que tengo. También estoy recopilando historias y datos biográficos de algunos miembros de la familia y estoy haciendo un árbol genealógico.

Está en MyHeritage, pero tengo que ver qué páginas hay que permitan funciones avanzadas como la investigación de apellidos y sean gratuitas o no muy caras.

Seguiré buscando más material y os mantendré informados. Es posible que todo esto dé para un blog nuevo.